EL NÚMERO 1
   
 
Octubre, 2004.
   
 

Lo había ganado todo o casi todo. Campeón de España, Campeón de Europa, Campeón del Mundo, torneos nacionales e internacionales. Sólo le quedaba un logro, histórico además, porque nadie en España había conseguido ser el número 1 en el Ránking en cualquiera de las modalidades billarísticas. Pues bien, Dani Sánchez es, desde el domingo 5 de septiembre, el número 1 del Mundo en la modalidad de Tres Bandas.

 

Tras un decepcionante comienzo en el Mundial de Valladolid, llegaron los éxitos en cadena: Bronce en el Europeo en Turquía, Subcampeón en Sevilla, Campeón en Hurghada (Egipto) y también en Amberes (Bélgica).

 

Este último resultado, obtenido tras derrotar a Sayginer en la final, ha proporcionado al español el último eslabón de la cadena en su excelente trayectoria deportiva.

 

La evolución de Dani siempre ha mantenido una línea ascendente. Sin pausas, pero también sin prisas, sin obsesionarse por las marcas y los récords, el Campeón español ha ido derribando todas las barreras que se ha ido encontrando a lo largo del camino.

 

Precisamente hoy viene a la memoria la entrevista que en los inicios de "El Billar" realizamos a Blomdhal. Tras preguntarle por Dani, quien poco tiempo antes se había proclamado Campeón del Mundo, el jugador sueco afirmaba lo siguiente: "Dani juega grandes partidos pero quizá le haga falta más regularidad y hacerlo más a menudo para estar arriba siempre". Dani, a escasos metros de aquella entrevista, asentía y más tarde en primera persona indicaba a nuestra revista: "No ha sido fácil lograr un Campeonato del Mundo, pero me parece mucho más difícil estar arriba y sobre todo mantenerse".

 

Por aquel entonces ya sabía muy bien lo que decía. Le ha costado muchos años acceder al número uno del Ránking Mundial. La cuestión y el objetivo será mantener esa posición privilegiada. No lo va a tener fácil teniendo en cuenta los "monstruos" billarísticos del presente y los que por detrás llegan apretando y de qué manera. No obstante, y como diría el castizo, "que le quiten lo bailao".

 

Enhorabuena.